Hoy he descubierto que llegó el momento de reconciliarme con mi pasado, y tengo algunas cosas que contaos. La verdad es que duré muy poco tiempo sin blog. La verdad es que me gusta. Pero no me veía yo muy preparada para que mi vida siguiese expuesta ante tanta gente. Entre otras cosas porque no tenía nada claro cómo era mi vida ni hacia dónde podría dirigirla. En esos momentos, demasiada información hacia y desde el exterior puede ser nociva. A fin de cuentas, tenía que recomponerme a mí misma.
Así que apenas avisé, y empecé un nuevo blog. Luego, me sentí tan sumamente vulnerable que decidí restringirlo, a pesar de que no sé cuánta gente lo visitaba, pero no creo que fuesen más de 20 ó 30 personas.
Poco a poco las cosas han ido mejorando. Mis amigos han tenido muuuuucho que ver en esto. A ellos he dedicado mis últimos post, quizá un poco empalagosos para el resto, pero muy importantes para mí. Gracias a ellos, hoy estoy completamente renovada. Tanto, que ya no me asusta reabrir el pasado y vincularlo con mi presente. Hoy he reconciliado de nuevo mis dos blogs.
Evidentemente, las entradas en éste no van a continuar. Mi vida actual está en el otro. Pero gran parte de eso se debe a lo que se muestra en estas páginas. Hoy están reconciliadas.